jueves, 9 de octubre de 2014

La otra cara de la moneda con las deudas

El término deudas tiene una cantidad de usos tal, que cabe aclarar que limitaremos su tratamiento  para referirnos al mundo microeconómico, en la cual el protagonista principal es un deudor que es quien tiene la obligación de satisfacer a otra (acreedor) sobre una suma de dinero recibida en un momento dado y sobre la cual operan condiciones de plazo y un precio que representan los cargos e intereses por el paso del tiempo que se haya acordado.

Tener deudas es normal en la sociedad en que vivimos, ya que el crédito es una de las herramientas financieras fundamentales que hacen que podamos adelantar gastos necesarios, aun antes de contar con el dinero propio necesario para satisfacerlas.

Hasta aquí estamos hablando de lo útil que son las deudas, y es una de las formas más comunes de adquirirlas,  en un gran porcentaje de la población, a través de las tarjetas de crédito, que no solo se utilizan como medio de pago, obtención de dinero en efectivo al instante para cubrir necesidades urgentes, y por último, como medio de financiar gastos. Al final de cada período el deudor recibe un resumen con la totalidad de lo gastado, y de allí solo se le exigirá un pago mínimo obligatorio, pasando el resto de la deuda para el período siguiente, en donde se le agregarán los intereses de financiación y los cargos por gastos.

Es decir, que las tarjetas de crédito, deben su nombre a la capacidad de representar un crédito pre-aprobado hasta un monto determinado, listo para ser utilizado en el momento y lugar que lo decida el usuario.

La otra cara de la moneda es cuando la utilización de las tarjetas se efectúa sin control, o al menos no con un control periódico, ya que se tiene la posibilidad de controlar todos los meses el resumen, que basta revisarlo para darse cuenta si lo que gastamos va más allá de nuestras necesidades y también de nuestra capacidad económica financiera.

Hay un comportamiento muy extendido, que es efectuar pagos mínimos de la deuda, mes tras mes, en lugar de pagar el total de lo gastado o al menos el doble del pago mínimo exigido. Con esa conducta no pasará mucho tiempo en que las deudas se encuentren fuera de control, y en el mejor de los casos, generarán  un encarecimiento notable por el pago de intereses, de aumento de impuestos y además intereses punitorios en casos de pagar fuera de término.

Cuando las deudas se salen de control, el mejor consejo es tomar contacto con profesionales de una prestigiosa Agencia de Consejería de Crédito sin fines de lucro que podrá asesorarlo sobre las acciones a tomar.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Barreras que impiden construir credito

Normalmente, los inmigrantes recién llegados a otro país perciben que se encuentran en inferioridad de condiciones en numerosos aspectos. En principio las diferencias culturales y lingüísticas resultan una carga muy pesada para la mayoría de los recién llegados. Luego, los abruman todos los aspectos sociales y económicos de vivir en otro país. La necesidad de conseguir o mantener el empleo y acceder a una vivienda adecuada se convierten en una preocupación constante. Muchas personas optan por financiar sus gastos solamente con efectivo, sin plantearse siquiera la posibilidad de administrarse mediante el uso de una tarjeta de crédito. El problema radica en que no es fácil para el inmigrante sobreponerse a todas estas dificultades propias de extranjeros. Los principales obstáculos para obtener tarjetas de crédito son los siguientes:

  • Miedo a las tarjetas de crédito
  • Miedo al descontrol 
  • Tarjetas de crédito = Deudas y más deudas
  • Miedo a gestionar una tarjeta de crédito
  • Miedo al idioma

Aprender sobre Consolidated Credit y sus consejos sobre deuda:
http://espanol.consolidatedcredit.org/deuda-tarjeta-de-credito/ 

miércoles, 30 de julio de 2014

¿Eres joven? Evita que las deudas te quiten el sueño

¡Qué combinación!: El ímpetu y la impulsividad de la juventud sumados al feroz consumismo que predomina en nuestra cultura y los productos crediticios que permiten gastar más de lo que se tiene. Pero hay un ingrediente que hace la mezcla todavía más “peligrosa”. Si quieres averiguar cuál es, no te puedes perder este artículo sobre jóvenes endeudados.

¿Niños de kindergarten en la universidad? 

Estamos inmersos en una cultura que nos incita a gastar, gastar y a seguir gastando sin parar. Las tentaciones están en todas partes y hay para todos los gustos: ropa para los “fashionistas”, tecnología “inteligente” para los aficionados a ella, autos, casas… y la lista es interminable. Si a esto le añadimos que las personas suelen ser valoradas por sus posesiones materiales, no es una sorpresa que tantos jóvenes incautos terminen siendo arrastrados a un tormentoso mar de deudas.

Afortunadamente, sucumbir a tal vorágine no es un destino inexorable. De hecho, más allá de las tentaciones, el materialismo y el consumismo imperantes, hay una poderosa razón por la cual la deuda que adquieren los jóvenes estudiantes en nuestro país alcanza niveles alarmantes (en promedio, una cifra de 40 mil dólares). Según expertos como Beatriz Hartman, experta en finanzas personales y miembro de Consolidated Credit, es la falta de educación financiera lo que causa estragos en la economía personal de tanta gente.

¿Te imaginas que te dejaran en medio de la selva amazónica sin tener ni idea de cómo sobrevivir ni cómo defenderte en tan hostil ambiente? Pues análogamente esto es lo que ocurre cuando no se empieza a enseñar el ABC de las finanzas desde el hogar, lo cual generalmente es el caso. Pero el problema real surge cuando los jóvenes llegan a la edad en la que se “independizan” económicamente. Irónicamente, aunque son universitarios, muchos aún se encuentran en kindergarten en cuanto al manejo de sus finanzas personales.