miércoles, 18 de febrero de 2015

Herramienta para el manejo de deudas pendientes

Consolidar deudas, tiene varias acepciones (*), y todas completan lo que es realmente esta herramienta para el manejo de deudas pendientes, y se aplica con el fin de remediar una situación de endeudamiento a punto de colapsar su repago.

Lo más común es ver endeudamiento de personas que acceden a la forma más común de obtener crédito, que es a través del uso de tarjetas de crédito, que son deudas no garantizadas.

El hecho que sea tan masiva este otorgamiento de créditos, hace que haya muchas personas que no cuentan con la educación financiera suficiente para tener conciencia cabal de cómo funciona el sistema, y en muchos casos se dejan llevar por el consumismo que facilita esta forma tan fácil de comprar donde y cuando quieren, sin importar el día ni la hora.

Quienes acceden a este tipo de herramienta para el manejo financiero, son aquellas que se ponen a averiguar cuál es la salida para su endeudamiento, porque al menos buena parte, que si bien no hace buen uso de la aplicación de su dinero, conoce que la falta de pago puede llevarlo a la bancarrota. 

Entrar en bancarrota es una de las peores situaciones en que puede entrar una persona, ya que su historial crediticio mostrará esa situación por lo menos por el término de una década. Esto le impedirá entrar al mundo del crédito, y cuando lo haga, luego de haber transitado un manejo razonable, le costará muy caro económicamente.

Una de las maneras más utilizadas es solicitar un préstamo hipotecario, del cual tiene una garantía real como puede ser la vivienda propia, obteniendo el dinero suficiente para cancelar todas sus deudas en peligro de colapso, con lo que puede quedarle una cuota notoriamente menor a la suma de las demás deudas, con tasas y gastos menores, reflejo de estar garantizada, y por un período de tiempo muy largo.

Como no hay dos historiales de crédito ni deudas iguales, la mejor manera de asesorarse es acudir a profesionales certificados de una Agencia de Consejería de Créditos sin fines de lucro, no sin antes verificar los buenos antecedentes de la Compañía.

 (*)Fuente. Diccionario de la Lengua Española; consolidar. (Del lat. consolidare). 1. tr. Dar firmeza y solidez a algo. 2. tr. Convertir un crédito o una deuda provisional en definitiva y estable. 3. tr. Reunir, volver a juntar lo que antes se había quebrado o roto, de modo que quede firme.

martes, 13 de enero de 2015

Consolidar deudas es un procedimiento adecuado

Consolidar deudas es un procedimiento que puede ser adecuado para muchas personas que tienen un rango de deudas diseminado (distintos acreedores) y que les resulta imposible afrontar económicamente, y en el menor de los casos en forma financiera por superposición de obligaciones en períodos muy ajustados en el tiempo.

Un procedimiento que puede solucionar esta situación, es, solicitando un crédito por un monto que cubra las deudas. Un crédito con plazos y tasas razonables es lo ideal, dejando un solo pago consolidado.

Para lograr esto, se debe reunir varios antecedentes valiosos, entre ellos:

  • Contar con un historial crediticio de buen nivel, que haga poseer un puntaje crediticio adecuado.
  • No haber entrado en mora en ninguna de sus obligaciones.

La persona podrá “reunir” todas sus deudas en una sola con un tiempo de repago acorde y con obligaciones mensuales afrontables.

Si no se tiene esa posibilidad, lo aconsejable en contactar a una Agencia de Consejería de Crédito sin fines de lucro con buenos antecedentes a fin que ellos puedan aconsejarlo sobre los pasos a seguir. Uno de ellos es que ellos negocien con cada uno de sus acreedores una refinanciación con quitas, y aún con mejores tasas a fin que pueda llegar al resultado de efectuar un solo pago mensual para atender las deudas con cada uno de sus acreedores.

jueves, 18 de diciembre de 2014

La consolidación de deudas como técnicas financiera

La consolidación de deudas es un procedimiento con aplicación de técnicas financieras, que con buen asesoramiento, es una solución muy importante para cuando la suma de las obligaciones mensuales adeudadas comienzan a sobrepasar la capacidad financiera del deudor para poder afrontarlas.

Si se tienen los conocimientos financieros para esta situación, no es necesario que siga leyendo, pero por lo general, el común de la gente no cuenta con una educación financiera sólida como para afrontar una situación de endeudamiento sin ser debidamente asesorados. El hecho de estar al borde de no poder cumplir con sus obligaciones, salvo catástrofes o accidentes, no es buen antecedente para aplicar las soluciones adecuadas.

Porque aun cuando quiera practicar las posibles soluciones, además hay que tener la capacidad de evaluar, ante una misma situación, las diferentes opciones y maneras de hacer los trámites necesarios.

Lo que vemos todos los días son personas muy endeudadas por el mal uso del crédito, generalmente provocadas por deudas no garantizadas como son las tarjetas de crédito.

Las tarjetas de crédito es la manera más fácil para que alguien llegue a un endeudamiento del cual no puede deshacerse, ya que esta herramienta financiera tan útil es también peligrosa en manos de alguien que no cuente con el conocimiento financiero suficiente de cómo funciona el sistema y sobre todo sus consecuencias.

Es tan fácil comprar con una tarjeta, que si no se tiene control para que se ajuste a la capacidad que tienen sus ingresos, irremediablemente caerá “en la trampa” como suele decirse en el ambiente de finanzas.

Las deudas, tal como los autos, son muy útiles, prestan servicios invalorables, y no son peligrosos por definición. Sí pueden convertirse en “fatales” según quien conduzca.

Por lo general, hasta la persona que tenga el conocimiento de las finanzas personales más pobres, sabe que no hacer nada, solo puede llevarlo a la bancarrota. Aunque no conozca todas sus consecuencias, que son muchas, sabe que debe evitarla.

Cuando comienza a averiguar sobre qué hacer, seguramente escuchará sobre la posibilidad de consolidar todas sus deudas en una sola, como puede ser los préstamos hipotecarios, en donde partirá de cero con plazos sumamente largos, que pueden llegar a décadas y con tasas de intereses muchísimo más bajas, ya que una vivienda será la garantía para al acreedor, no solo de recuperación del préstamos, sino que podrá tener ventaja sobre otros acreedores en caso de un desastre futuro del deudor.

No obstante, si se ha llegado a este grado de endeudamiento, lo más conveniente es contactar a profesionales certificados pertenecientes a una Agencia de Consejería de Crédito sin fines de lucro, de la cual pueda verificar su buena trayectoria (punto muy importante). Ellos verificarán cada situación particular con las mejores soluciones para el caso.